Ser empresaria es una de las experiencias más retadoras y gratificantes que he vivido. Como muchos emprendedores del país, heredé una empresa familiar, la Clínica BDA, fundada por mi madre con mucho esfuerzo, amor, así como dedicación.
Durante años ella, junto con mi hermana, estuvo al frente de la misma. Yo veía un comercio que parecía funcionar de manera natural, sin imaginar la responsabilidad que existía detrás de cada decisión.
Sin embargo, la vida siempre nos presenta oportunidades disfrazadas de desafíos. Cuando mi madre decidió retirarse para disfrutar de una nueva etapa personal, asumí la dirección de la clínica dental Brazos de Amor. Fue entonces cuando comprendí que administrar un negocio implica más que ofrecer un buen producto o servicio; descubrí que el verdadero éxito comienza cuando aprendemos a conectar con las personas.
En una clínica dental es común que los pacientes lleguen con miedo, ansiedad o nerviosismo. Por tanto, decidimos convertir cada visita en una experiencia humana: escuchar antes de hablar, comprender sus emociones, transmitir tranquilidad y lograr que cada usuario se sintiera bienvenido.
Dicha experiencia me enseñó una gran lección: las personas recuerdan cómo las hicimos sentir mucho después de haber olvidado cuánto pagaron por un servicio.
Con el tiempo entendí que este principio no aplica únicamente en la salud, sino en cualquier organización. Los clientes regresan cuando sienten confianza, perciben un interés genuino y cuando saben que detrás de un negocio existen profesionales que realmente desean servir.
Esa convicción me llevó a compartir este mensaje con otros líderes comerciales. En ese camino tuve la oportunidad de conocer al célebre músico y empresario costarricense Pedro Capmany. De tal encuentro nació la idea de unir nuestras vivencias en una conferencia dirigida a emprendedores, para fortalecer la relación con los clientes, así como para crear vínculos de confianza.
Hoy estoy convencida de que el crecimiento de un negocio no requiere únicamente de las estrategias de mercadeo o de las cifras de ventas; depende, sobre todo, de nuestra capacidad para conectar con los demás.
Porque al final, los clientes pueden olvidar lo que dijimos o lo que vendimos, pero nunca olvidarán cómo los hicimos sentir.
Conectar es servir.
Servir es generar confianza.
Y la confianza siempre abre la puerta a nuevas oportunidades.
Detalles de la capacitación
Cafés con Conexión
Lugar: Auditorio INS, Cartago
Fecha: miércoles 12 de agosto
Horario: 9:00 a.m.
Tatiana Lee | Directora de Clínica BDA y técnica dental
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julio 31, 2026


