En los últimos años, el endeudamiento de los hogares costarricenses se ha convertido en uno de los temas más relevantes dentro del análisis económico nacional. Diversos estudios realizados por universidades, instituciones financieras y organismos oficiales muestran que el crédito ha pasado de ser una herramienta ocasional para convertirse en un mecanismo frecuente para sostener el costo de vida costarricense.
Datos recientes de la Encuesta de Actualidades 2025 indican que casi la mitad de las personas en Costa Rica reportan tener al menos una deuda en sus hogares, mientras que otros estudios señalan que el porcentaje puede ser aún mayor si se incluyen préstamos informales, financiamientos comerciales y obligaciones con entidades no bancarias. Esta situación refleja un cambio importante en la dinámica económica de las familias, donde el ingreso ya no siempre es suficiente para cubrir los gastos mensuales.
El crecimiento del endeudamiento no necesariamente implica un mayor bienestar. Por el contrario, distintos análisis económicos advierten que el aumento de las deudas ha sido más rápido que el crecimiento de los ingresos, lo que genera una mayor vulnerabilidad financiera en los hogares. Cuando el crédito se utiliza para mantener el nivel de consumo y no para generar ingresos, el riesgo de sobreendeudamiento aumenta considerablemente.
Ante este panorama, resulta necesario analizar las principales características del endeudamiento en Costa Rica, sus causas, las consecuencias que tiene para las familias y los desafíos que representa para la estabilidad económica del país en los próximos años.
1. Crecimiento del endeudamiento en la última década
El endeudamiento de los costarricenses ha mostrado una tendencia sostenida al alza durante los últimos diez años. Estudios económicos indican que la deuda promedio por persona prácticamente se duplicó en la última década, pasando de aproximadamente 5 millones de colones a más de 10 millones por persona económicamente activa.
A nivel de los hogares, la situación es similar. La deuda promedio familiar supera los 10 millones de colones, lo que representa una carga financiera significativa si se compara con el ingreso promedio mensual, el cual ronda el millón de colones. Esto significa que muchas familias deben destinar una parte importante de su salario al pago de préstamos, tarjetas de crédito o financiamientos.
Aunque en algunos periodos el crecimiento del endeudamiento se ha estabilizado, el nivel general sigue siendo elevado. Este comportamiento refleja que el crédito se ha convertido en un recurso habitual para mantener el nivel de consumo, especialmente cuando los ingresos no crecen al mismo ritmo que los gastos.
2. Principales causas del endeudamiento en los hogares costarricenses
El aumento del endeudamiento no ocurre por una sola razón, sino por la combinación de factores económicos, sociales y sistemáticos. Uno de los principales es el estancamiento del ingreso real de los hogares. Aunque los salarios han tenido algunos aumentos en los últimos años, el costo de vida ha crecido a un ritmo mayor, lo que reduce la capacidad de compra de las familias.
Cuando los gastos básicos como alimentación, transporte, educación y servicios aumentan, muchas personas recurren al crédito para poder mantener su nivel de vida. En estos casos, la deuda funciona como un sustituto del ingreso, permitiendo cubrir necesidades inmediatas con dinero que deberá pagarse en el futuro.
Otro factor importante es la facilidad de acceso al crédito. Actualmente existen múltiples opciones de financiamiento, tanto en bancos como en cooperativas, casas comerciales, tarjetas de crédito y prestamistas informales. Esta disponibilidad hace que muchas personas puedan endeudarse sin evaluar correctamente su capacidad de pago.
También influye el deseo de mejorar la calidad de vida, adquirir bienes duraderos o cumplir metas personales, lo que lleva a solicitar préstamos para comprar vehículos, viviendas, electrodomésticos o realizar gastos personales.
3. Tipos de deudas más comunes en Costa Rica
Los estudios recientes muestran que el endeudamiento en Costa Rica se distribuye en diferentes tipos de crédito. Entre los más comunes se encuentran los préstamos personales, tarjetas de crédito, financiamiento de vehículos, créditos de vivienda y deudas con casas comerciales.
Una parte importante de los hogares se endeuda para cubrir gastos básicos, como alimentación, servicios o educación. Este tipo de endeudamiento suele ser el más riesgoso, ya que no genera un beneficio a largo plazo y se repite constantemente cuando el ingreso no alcanza.
Por otro lado, existe el endeudamiento destinado a la adquisición de bienes duraderos, como viviendas o vehículos.
Además, se ha observado que muchas personas mantienen deudas con varias entidades al mismo tiempo, lo que aumenta la carga mensual y reduce la capacidad de ahorro.
4. Riesgos del sobreendeudamiento en las familias
El principal problema del alto nivel de endeudamiento es el riesgo de sobreendeudamiento, que ocurre cuando una persona destina una parte excesiva de su ingreso al pago de obligaciones financieras. En términos generales, se considera que el endeudamiento deja de ser sostenible cuando supera el 30 % del ingreso mensual.
En Costa Rica, muchos hogares superan este límite, lo que los vuelve vulnerables ante cualquier cambio económico, como aumento en las tasas de interés, pérdida de empleo o reducción del salario.
Otro riesgo importante es la falta de información financiera. Algunos estudios señalan que las personas con menores ingresos o menor nivel educativo son las que tienen menos acceso a contratos claros, información sobre tasas de interés o condiciones del crédito.
5. Desafíos para la estabilidad económica de los hogares
El alto nivel de endeudamiento representa un desafío importante para la estabilidad económica del país. Cuando una gran parte de la población depende del crédito para mantener su consumo, la economía se vuelve más vulnerable a cambios en las condiciones financieras.
Si las tasas de interés aumentan o el acceso al crédito se reduce, muchas familias podrían enfrentar dificultades para cumplir con sus pagos, lo que afectaría no solo a los hogares, sino también al sistema financiero.
Por esta razón, diferentes estudios señalan la importancia de fortalecer la educación financiera, promover el uso responsable del crédito y mejorar las condiciones de ingreso de la población. También es necesario que las personas evalúen su capacidad de pago antes de adquirir nuevas deudas y que utilicen el financiamiento de forma planificada.
Por lo que podríamos concluir analizando que el endeudamiento en los hogares costarricenses ha aumentado de forma significativa en la última década y se ha convertido en una característica común de la economía familiar.
Los datos muestran que muchas familias destinan una parte importante de su salario al pago de deudas, lo que limita su capacidad de ahorro y las vuelve vulnerables ante cambios económicos. Esta situación demuestra la necesidad de fortalecer la educación financiera, mejorar las condiciones de ingreso y fomentar un uso más responsable del crédito.
En pleno 2026 el desafío no es eliminar el endeudamiento, sino lograr que sea sostenible. Para ello, tanto las instituciones como los hogares deben tomar decisiones más informadas, con el fin de garantizar estabilidad económica y bienestar en el largo plazo.
Paula Matamoros C.


